Una reflexión a los auditores de hoy en día

Una reflexión a los auditores de hoy en día
19 Set 2016

El día de ayer estuve en una reunión con el Gerente General de una Compañía, como anécdota, me comentó que trabajó muchos años en el campo de la auditoría y su conclusión durante todos esos años, era que la detestaba. ¿Cuáles eran las razones?, pues que la auditoría resultaba aburrida, sólo era realizada por cumplimiento de las leyes locales, por algún requerimiento de alguna casa matriz, o por un tema específico y que por ello ésta no tenía un mayor valor al de un mero cumplimiento. Asimismo señaló que en el pasado los auditores tenían un comportamiento distante frente a los clientes y que estaban orientados a generar temor a las empresas por los diversos errores e incumplimientos que éstas realizaban.

Al respecto, todo lo que me comentó, ya lo había escuchado antes, pero realmente lo que me impactó era la forma en que lo dijo, podía ver en sus ojos, que realmente la detestaba, por lo que al salir de la reunión mientras regresaba a mi oficina, me pregunté: ¿La auditoría es aburrida?, Mi profesión, el trabajo que he desempeñado gran parte de mi vida, ¿es aburrido?
Recuerdo que hace más de 9 años, auditaba una entidad como encargado y una de las auditoras de ese gran equipo del que formé parte, me dijo: “Nunca he visto un joven que audite con tanta pasión como tú lo haces”. Me sorprendió mucho este comentario, dado que yo no lo había notado, incluso antes de entrar a la universidad estaba decidido en estudiar medicina y ser un gran médico, sin embargo, Dios tenía otro plan para mí, y así decidí ser auditor financiero, inspirado en toda mi familia de auditores y principalmente en mi padre, a quien admiraba mucho y quien se desempeñó muchos años en la auditoría externa e interna. En aquel entonces, yo no estaba seguro, si al terminar la carrera de contabilidad, me desempeñaría como auditor financiero, a mí me gustaba más los costos y la tributación, e incluso inicié mi carrera siendo auditor tributario, pero luego de escuchar a aquella auditora, estuve convencido que sí quieres hacer algo en la vida, tienes que hacerlo con pasión. George Friedrich Hegel, filósofo e idealista alemán indicó: “Nada grande se ha hecho en el mundo sin una gran pasión” y eso lo tuve clarísimo, por consiguiente, me dije: La auditoría no puede ser aburrida, eso depende de “La pasión con la cual la realices”.

Sin embargo ¿Qué hay de la auditoría sólo por cumplimiento de leyes o requerimientos externos?, ¿Realmente esto era cierto?, Imposible!, El auditor de hoy es más que eso, no sólo busca dar una opinión sobre la razonabilidad de los estados financieros, sino dar un valor agregado y ser un asesor para su cliente, sin embargo mientras analizaba esta pregunta, recordé que antes de que inicie el año se constituían muchas firmas de auditoría, y esto se daba principalmente por la obligatoriedad por parte de los reguladores, de la presentación de estados financieros auditados, posteriormente esta obligatoriedad quedó sin efecto y muchas empresas optaron por ya no requerir estados financieros auditados, por lo que dejaron de lado muchos de servicios. En ese sentido pensé: “Es cierto, esa es la percepción que actualmente tiene el mercado, sólo nos llaman para cumplir con los requerimientos legales”, no obstante reflexioné y dije, si bien esa es la percepción de la mayoría de empresas que existen en nuestro país, ¿por qué lo ven así?, ¿cuál ha sido el papel del auditor durante estos últimos años?, ¿realmente hemos sido excelentes asesores todo este tiempo?, ¿facilitamos y buscamos soluciones oportunas a nuestros clientes?, las interrogantes son muchas en realidad, y resulta una tarea muy difícil, cambiar la percepción de ese gran volumen de empresas en el mercado es difícil, pero es entonces, donde el rol del auditor es fundamental, dado que se tiene que reinventar, brindando un servicio de calidad y un excelente asesoramiento. Lamentablemente muchos de los auditores, no hacen o hacen poco, por generar un cambio que resulte atractivo para el mercado, y que permita brindar un excelente valor agregado para las empresas.

Es una tarea complicada, pero no imposible, por lo que resulta necesario velar por mejorar la profesión a los futuros auditores, formando un legado que sea consciente de que la percepción del cliente es un tema que debe considerarse para el futuro y que nuestro rol va más allá, que cumplir con nuestros papeles de trabajo, determinar los ajustes, visitarlos un par de veces o darles una carta de control interno con observaciones estándar. Estoy completamente seguro que no es fácil cambiar esta percepción en muchas empresas, y que muchas veces caemos en este círculo vicioso, pero nunca es tarde para innovar, crecer y repotenciarse.

Por otro lado no todas las empresas son así, he tenido la oportunidad de participar en la auditoría de grandes empresas, y he admirado su interés por querer ser mejores, estableciendo cronogramas, planes, responsabilidades y comunicación constante con los auditores, con la finalidad de poder identificar las situaciones a corregir oportunamente, y déjenme decirles que los resultados han sido exitosos y beneficiosos para ambas partes. Por consiguiente la auditoría no sólo debería verse como un mero cumplimiento de la regulación, sino como una “oportunidad necesaria de mejorar la calidad de la información financiera y de brindar un mayor valor agregado”, sólo así las empresas tendrán otra cultura y crecerán, “esto es tarea de todos los auditores que laboran actualmente en el mercado”.

Finalmente, como lo comentó el Gerente General de aquella Compañía, el rol del auditor ha ido evolucionando, actualmente he escuchado y leído un sin número de veces, que la auditoría está evolucionando y que la auditoría financiera realizada por los contadores desaparecerá con los años, dado que cada vez existen mejores controles internos a través de sistemas, matrices de control automatizadas y ERP’s que facilitan el control de diversos procesos, por lo que los contadores serían reemplazados por profesionales especializados principalmente en sistemas, dado todo los cambios que actualmente vivimos no me extrañaría que en algún momento esto pueda suceder”. En este último aspecto comparto la misma opinión que el Gerente General, realmente la auditoría ha cambiado y si bien ya no se genera temor como antes, la percepción de muchas empresas sigue siendo la del mero cumplimiento. No obstante, hay algo más importante, que cualquier cambio de sistema o de regulación, y esto es, que debemos considerar algunos aspectos tales como: i) Hacer las cosas siempre con pasión y formar legado con este pensamiento, ii) tener siempre presente cuál es nuestro rol como auditores y actualmente cuál es la percepción que tiene el mercado respecto a nuestro servicio, con la finalidad de mejorar y hacer que ellos sean mejores, iii) ser conscientes que todo cambia y que actualmente nos dirigimos a la “Era de la Tecnología”, iv) considerar como una preocupación, que actualmente muchos universitarios, no optan por la auditoría financiera, entre otros aspectos, hay mucho trabajo por hacer, y muchas cosas por mejorar, por consiguiente es muy importante que comencemos a reflexionar y aprender de los errores que cometemos actualmente. No olvidemos que: “Nuestro mejor maestro es nuestro último error”.

Manuel Moreno
Socio

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Comments

  1. El problema es que algunas empresas a veces sólo acuden al auditor para que revise los estados financieros o para tratar de solucionar algún problema del momento, es decir después que todo está hecho y no se considera la opinión que este pueda dar antes que se den las cosas. Sólo cuando el mercado los golpea y ven que necesitan más que estados financieros bien elaborados, el auditor toma la verdadera importancia que tiene dentro de empresa. El diseñar,aplicar y evaluar mecanismos de control para garantizar el cumplimiento de políticas, normas y procedimientos, hace que la profesión sea más dinámica. Saludos.

  2. Christian Salcedo Says: Septiembre 20, 2016 at 4:21 am

    Muy acertado Manuel.

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